condiciones superfluas para el instante agonico de un tren saltando un puente por la maldita costumbre de no recordar el verdadero camino,constancia para ser estas y para que nadie olvide quien eres,pesares y viajesfuera de la magnitud de las horas, no se conoce la obligacion de soportar el peso,me quiebro hay hambre... entonces miras la pobreza de manos .. la sangre de mis labios apretados para no llorar tu robando el inventario de errores que no perdonas ,el dorso bulle mis alas y aplaco las ganas de sujetarme de tu amor y comienzas a ser la rueda de mis escarpiaz,el vertice sanguinario de tus ojos cerrados yo escondida en el legamo de las lagrimas otoñalesy asi la paralela superficie del grito redondo de mi boca cerraday aun asi no tengo el miedo de aceptar esta calamidad y el nacar desaparece en el naufragio no queda piel en este olvidosolo me queda roer mis uñas hasta la metica,pero no pensare en tu boca rompiendo el aire prefiero quedarme muda en la palma del dedo,asi mi caballero engulle su espada y yo no se agrietar las marañas de mis piesdeseo borrar la mancha de desgaste Donde el silencio no alcanzapara solazar el recuerdo que calla, se que cruzar el mar no es sufiente para borrar el horizonte solo pido que me des otro amanecer,si lograras cambiar este otoño las hojas no abandonarian mis ramasentonces recuerdo que no se como abandonarTu geografía que vive al norte de tu omoplato en la gravedad de mi ombligoque se adhiere a la espaldaa 90º de la noche presa de la lámpara, -me observa-yo agito los hilos del fósforola última ranura de tu tizney de común acuerdo, con cierto vértigo es preciso tomar una desicion, preciso pedir una palabra no hablar sola. hablar contigo Las presencias siguen el agite de robar más oxígeno al aire.Es perpetúa la oscuridad, de la que quiero salir, no olvidarme de mi para poder dormir en ti
sola no se puede