Con la frente en alto y el vestido apegado al cuerpo, con las manos limpias aun cuando las sombras quieran ensuciarlos en lodo viejo, con el alma aguerrida para luchar acompañada de mis ganas, soportando tempestades de culpogena en distancia del mal augurio con los ojos sin vendas, desgarrada por el mal que desea provocar mi ira.
Con el cuerpo enfermo pero el alma inquieta por volar con rumbo exacto, recopilando hechos, alineando experiencias; Misteriosa como el nunca que siempre marco el jamas, sin miedos en mi espalda.
Me declaro una sobreviviente gatuna sin pelaje lustroso, reconosco mis errores pero ignorare los que me han de machacar , con la frente descubierta, el que logro dañarme hoy limpiara mis botas en señal de arrepentimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario